EDUCATION & COACHING EXPERIENCES

Un blog dedicado a la gente que le gusta el baloncesto y que se toma su tiempo para pensar estrategias para acercarse y actuar dentro del deporte.

dijous, d’agost 24, 2006

UNA ARENA DEPORTIVA MÁS CRÍTICA Y MENOS MEDIÁTICA (O BIEN UN DISCURSO TENTATIVO PARA UN DEPORTE EN CLAVE CRÍTICA)

La serie de artículos de este blog agrupados bajo el título genérico de Hacia una arqueología de las prácticas del entrenamiento deportivo representan un desafío en mi capacidad crítica y reflexiva en el asunto que más me interesa en mi vida, el deporte.

Bebiendo de la fuentes de la Pedagogía Crítica (sobretodo a partir del reciente descubrimiento de la obra de Henry Giroux) y de la Sociología Crítica (a partir de un no tan tardío descubrimiento de Michel Foucault pero sí de la recentísima toma de contacto con algunos de sus discípulos reconocidos y/o encubiertos, así como otros admiradores), estoy intentando articular un discurso tentativo para un deporte en clave crítica. He creído oportuno y acertado realizar una revisión crítica de las prácticas del entrenamiento a través de estas dos corrientes y orientar el debate hacia una arena deportiva más crítica y menos mediática.

El deporte es hoy en día un interesante escaparate de nuestra sociedad de consumo. Sin llegar a tildarlo de “opio de pueblo” (como caracterizaba Kart Marx a la religión), coincido en cierta medida con la opinión de Howard Cosell (escritor estadounidense) cuando apunta: “El deporte es el departamento de juguetes de los grandes almacenes de la vida humana.”

No quiero ser catastrofista ni posmoderno en mi discurso. La aportación que me gustaría prestar y compartir es un pedacito de esperanza por una conciencia más crítica. Una esperanza que se tiñe del espíritu al más puro estilo Paulo Freire. O saltando más atrás en el tiempo y también de continente, como decía Paul Valéry: “Es un signo de los tiempos, y no muy bueno, que hoy sea necesario –y no sólo necesario, sino que incluso urgente- interesar a los espíritus en la suerte del Espíritu, es decir en su propia suerte.”